domingo, 11 de noviembre de 2012

DESVIVE Producción de Eventos

DESVIVE Producción de Eventos 
Es una Productora de eventos privados en la que colaboré por unos meses, una experiencia totalmente diferente y muy grata para mí como futura publicista.

En este medio de Publicidad, Comunicación, Marketing y Tecnología es muy importante saber las diferentes alternativas de crecimiento profesional, la PRODUCCIÓN en general, era para mí una llave muy importante dentro de esta sociedad tan avanzada.

El ambiente en producción de eventos, es relajado y pesado a la vez. Los eventos en mayoría, estaban planeados para el fin de semana y estos podían variar en número; existían fines de semana en los que no "pescábamos" evento alguno, pero habían muchos otros (afortunadamente) en los que llegamos a tener más de un evento por día.

DESVIVE cubre eventos desde pequeños, como caseros... hasta eventos grandes, como lo es Coctail de la Moda de TELEVISA. Es una experiencia muy padre el estar colaborando en eventos de esta índole, ya que conoces, te mueves y aprendes aunque no quieras. Tú como productor, puedes convertirte en Creativo, en Fotógrafo, Camarógrafo, Periodista, Técnico, DJ, Chofer y hasta Bartender, con tal de hacer que tu evento sea el mejor y que tu cliente te recomiende.




 
Yo como Jr Producer, junto con demás productores, nos las arreglábamos para tener todos los eventos listos, desde un perfecto Scouting, seguido de cotizaciones, devoluciones y reenvíos... Hasta la producción del evento y las "Gracias" del cliente.

Nos encontramos diferentes tipos de clientes. Como en todo, existen personas más difíciles que otras, más exigentes, "más amargadas" (como algunas veces les llamé)... DE TODO! Pero sabiéndo tratar a este tipo de gente, por dónde llegarle y de qué forma venderte, a final de cuentas todo salía perfecto.

Es importante tomar en cuenta que no es lo mismo realizar una campaña escolar, un proyecto o una simulación, en comparación con la VIDA REAL. En ésta se toman en cuenta CLIENTES reales, NÚMEROS reales, CUENTAS reales y PÉRDIDAS reales. Por lo que es muy importante saber exactamente el por qué, para qué, cómo y para quién estamos haciendo las cosas.

Debemos ser creativos, persuasivos, inteligentes y buenos negociantes, para que a final de cuentas, gane tanto el cliente como nuestra empresa.


























 



¿Quieres saber más de DESVIVE y lo que hacemos en esta empresa?

¡Te invito a visitar la página!


Te invito también a checar la Revista Digital


Niños fumadores

¿Fumas?

 

Si tu respuesta es SI, ¿consideras que sería fácil dejar de fumar?

 

"En México se fuma cada vez más, a edades más tempranas."


Fernando Cano Valle, integrante del Núcleo de Estudios en Salud y Derecho del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, subrayó que el tabaquismo no sólo es un problema médico, sino social, al que se tiene que combatir desde la medicina preventiva y no desde la curativa, como se ha venido haciendo.


La legislación para combatir el tabaquismo en México ha demostrado ser insuficiente, ya que a pesar de las restricciones para fumar en los espacios públicos cerrados y a las limitaciones en los espacios publicitarios, cada vez se fuma más y a edades más tempranas, afirmó Fernando Cano Valle, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM.
De acuerdo con el especialista en neumología, el tabaquismo no es ni debe ser visto únicamente bajo una perspectiva médica, porque se trata más bien de un problema social que aparece cuando la educación, la legislación y la medicina preventiva han fallado al proporcionar información oportuna

 Fuente: El Universal

A continuación, te muestro una campaña de conciencia que se realizó en Asia, ¿qué sentirías si un menor te pide que enciendas su cigarro?




¿Qué harías para que tus hijos no sigan con este hábito, que cada vez comienza a edades más tempranas?

Ahora... ¿Qué piensas de la Publicidad en las cajetillas de cigarros que nos venden hoy en día?




Yo soy fumadora, ¿Y tú? 

¿Consideras que la Publicidad puede disminuir el número de fumadores en México?

¿Qué harías para crear conciencia en los jóvenes?
¿Qué harías por ti?

miércoles, 7 de noviembre de 2012

GOOGLE, siempre cambiante.

¿Qué es un DOODLE?

Es sorprendente la capacidad creativa con la que cuenta Google, en mi experiencia puedo decir que he visto más de mil (siendo modesta) logos diferentes de Google. Es maravillosa la forma en cómo juegan dependiendo la época, situación, novedades, etc. en que nos encontremos. ¿Los has visto? ¿Te has identificado con uno de ellos? ¿Has intentado hacer uno?

Estos famosos logos que vemos cada que entramos al buscador, se llaman DOODLES, aquí te va el cómo surgió la idea de los "garabatos" y de dónde se originan...
 
En 1998, antes de que la compañía fuera incorporada aún, el concepto del doodle nació cuando los fundadores de Google, Larry y Sergey juegan con el logotipo de la empresa para indicar su presencia en el festival Burning Man en el desierto de Nevada. Colocaron un dibujo de la figura, detrás de la segunda "o" de la palabra Google y el logotipo de revisión fue concebido como un mensaje cómico a los usuarios de Google de que los fundadores estaban "fuera de la oficina". Mientras que el primer garabato era relativamente simple, la idea de decorar el logotipo de la empresa para celebrar acontecimientos notables, nació.

Dos años después, en el 2000, Larry y Sergey solicitaron al actual webmaster Dennis Hwang, un interno en el tiempo, para producir un doodle para el Día de la Bastilla. Fue tan bien recibido por los usuarios que Dennis fue nombrado jefe doodler de Google y doodles comenzaron a aparecer más y más regularmente en la página principal de Google. En un principio, los garabatos celebraban sobre todo fiestas, hoy en día, ponen en relieve una amplia gama de eventos y aniversarios.

Con el tiempo, la demanda de doodles ha aumentado en los EE.UU. e internacionalmente. La creación de doodles es ahora la responsabilidad de un equipo de illlustrators talento (los llamamos doodlers) e ingenieros. Para ellos, la creación de doodles se ha convertido en un esfuerzo de grupo para animar la página principal de Google y traer sonrisas a los rostros de los usuarios de Google de todo el mundo. 

Fuente: http://www.google.com/doodles/about








¿Serías capaz de hacer uno y mandarlo como propuesta?
¿Cuál es tu favorito? ¡Mándame el link!


¿Hay publicidad más directa que esta?

Jay Z y BING: Un excelente equipo


Shawn Corey Carter (Brooklyn, Nueva York, 4 de diciembre de 1969) más conocido por su nombre artístico Jay-Z, es un rapero, productor, empresario y ocasionalmente actor estadounidense. Es uno de los artistas de hip-hop económicamente más exitosos, posee un patrimonio neto de más de $450 millones en 2010.


¿LO ADMIRAS COMO ÍCONO MUSICAL?

¡YO LO ADMIRO COMO AMANTE DE UNA BUENA PUBLICIDAD!

Cannes, Francia. La campaña realizada por la agencia Droga5 de Nueva York, ganó el Grand Prix a la mejor campaña integrada de la edición 58 del Festival de la Creatividad de Cannes. Además las agencias DDB Stockholm y BV McCann Erickson ganaron los Titamium Lions en la misma categoría con las campañas para Volkswagen y Dulces Kandia, respectivamente. El jurado integrado por 9 miembros presidido por Bob Scarpelli, chairman de DDB Worldwide, manifestó que lo que se buscó con el ganador del Grand Prix en esta edición 58 del Festival de la Creatividad de Cannes fue premiar las ideas valientes, interactivas, innovadoras y que realmente fueran parte de la conversación de los consumidores.

La campaña Decode Jay-Z with Bing tiene un propósito simple: anunciar el libro autobiográfico del rapero y donde la marca Bing se involucró como anunciante. A partir de esto, 31 páginas del libro (una diaria durante un mes) fueron ubicadas en diferentes soportes (desde billboards, chamarras, autos, mesas de billar, edificios, piscinas, etc.) y se invitaba a la gente a que a través de Bing (un motor de búsqueda) ubicara geográficamente los anuncios. La campaña generó más de un millón de seguidores a la página de Facebook del libro, 1.1 billones de impresiones en medios de comunicación y le dió a la marca Bing 11.7% más de visitas durante la campaña.

Fuente: Merca 2.0

¡AGÁRRATE Y CHÉCATE LA CAMPAÑA!


¿Qué le cambiarías?


"Connected but alone"

Actualmente nuestra sociedad se encuentra en algún lado de la balanza. Unos dicen que la tecnología es lo mejor que nos pudo haber pasado, otros, que nos estamos convirtiendo en un dispositivo más...

A mi parecer, la tecnología es, no un mal, pero sí un necesario. ¡Voltea a tu al rededor! ¿Qué ves?

Una forma muy peculiar de pensar, es la de la Sra. Turkle, ella piensa que la tecnología está terminando con nuestra comunicación, nuestro desenvolvimiento en la vida social, cotidiana e incluso con nuestra familia.

Te invito a ver su conferencia en TED. ¿Tú verdaderamente crees que debe existir un cambio?



He aquí mi opinión!


¿Te consideras un dispositivo más?

lunes, 5 de noviembre de 2012

¿Y tú? ¿De quién eres fan?

TIM BURTON

Director, guionista y productor estadounidense, Timothy William Burton es uno de los autores más originales del Hollywood actual, creando un universo propio marcado por la mitomanía, el reciclaje cultural y una imaginación desbordante de notable impronta visual con personales historias, muchas de ellas con rasgos de humor negro y significadas por el protagonismo principal de caracteres inadaptados, antihéroes de fácil identificación con su autor.




Con una trayectoria en:
LARGOMETRAJES:
La gran aventura de Pee Wee(1985)
Bitelchús(1988)
Batman(1989)
Eduardo manostijeras(1990)
Batman vuelve(1992)
Pesadilla antes de navidad(1993)
Ed Wood(1994)
Mars attacks!(1996)
Sleppy Hollow(1999)
El planeta de los simios(2001)
Big Fish(2003)
Charlie y la fábrica de chocolate(2005)
La novia cadáver de Tim Burton(2005)
Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle fleet(2007)

CORTOMETRAJES:
Vincent(1982)
Hansel and Gretel(1982)
Frankeweenie(1984)
Aladdin and his wonderful lamp(1984)
The jar(1985)
The world of stanboy(2000)

CORTOMETRAJES AMATEURS:
The island of Doctor Agor(1971)
Stalk of the Celery Monster(1979)
Doctor of Doom(1982)

 ENTRE OTRAS....        

Este gran artista se ha convertido en mi mayor ícono del cine internacional. Muchas personas creen que "su locura" ha hecho de su éxito lo mejor que pudo pasarle en la vida.

¿Tú qué piensas? 
Te invito a conocer más de él.
¡Visita su galería online!

  

domingo, 4 de noviembre de 2012

MACINTOSH y su famoso comercial...

No recuerdo, cuántas veces he escuchado mencionar este comercial... Como mucha gente en el medio sabemos, es considerado como el comercial más visto en la historia de la Publicidad con sólo una transmisión al aire. Muchos creen que fue "plan con maña", ya que fue presentado durante la transmisión del Superbowl de 1984... Y tan solo hasta nuestro 2012... ¿Cuántas personas no ven el Superbowl?

 

AHORA:
¿Sabes lo que pasa cuando se cuestiona una buena idea?
Échale un ojo a este Focus Group y dime qué piensas.




¿Blanco y negro o a color?

Te has preguntado, ¿cómo se verían aquellas fotos que tienes tú y tu familia en blanco y negro, pero a color?

Si con estas se pudo... Tú también puedes hacerlo. Dales un giro!
















Campaña Tenis Bogen



A continuación les muestro un poco de lo que fue mi comienzo en la carrera de Publicidad en el Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación. Introduciéndolos un poco, a mi equipo de primer semestre, nos fue encomendada la tarea de realizar una campaña genérica, mi producto fue TENIS PANAM, por lo que nosotros decidimos inventar unos nuevos tenis que se convertirían en la competencia directa de CONVERSE.

LA ESENCIA DE LA CAMPAÑA FUE LA SIGUIENTE:

Nombre del producto:                Tenis Bogen (Regenbogen significa "Arcoiris" en alemán)
Características del producto:    Tenis cómodos, uso diario, EN TODA LA GAMA DE COLORES.
Slogan:                                        "Matiza tu vida"
Anuncios:                                    "Bogen, matiza tu vida, tenis en toda la gama de colores" 

A continuación, algunos ejemplos de nuestras ejecuciones:









Mi creatividad a los 12 años.

Creatividad a los 12 años.

Como una persona soñadora, jamás en mi infancia pensé que años adelante, añoraría convertirme en Creativo. Soñaba con ser veterinaria, princesa, astronauta, mamá, etc. Pero no hay nada más bello que la imaginación de un niño.

Les comparto este cuento que escribí a los 12 años, como hobbie, como soñadora, como Antonia.


Los sueños de Antonia
En aquel atardecer pálido, húmedo, de aquellos en los que no se escucha nada más que el ruido de los automóviles y las sirenas de las patrullas que pasaban sobre Von Ludwing, una calle muy famosa –que por cierto, muchos, como burla, llamaban el callejón de los malvivientes, ya se imaginarán por qué – se encontraba desconsolada y sin alguna otra cosa que desechar, que no fueran lágrimas, Antonia, una niña de escasos once años. Se encontraba entre las cuatro paredes de su cuarto, un cuarto oscuro y sin nada más que observar que no fuese la sombra del armario en el que tanto le gustaba esconderse, una cama rechinante, o las plastas de gente –como ella les llamaba– al mirar por la ventana; sin nada que escuchar, además de los gritos de Don Gastón, y sin nada que oler, aparte de la desagradable pipa del Tío Gregorio.
            Don Gastón era un hombre de carácter duro hacia las personas, era el patrón de la casa y padrastro de Antonia. Contaba con una persona a quien llamaba su mano derecha: el Tío Gregorio. Ambos, como decía Antonia, formaban la pareja perfecta de ogros, uno alcahuete del otro, y los dos, par de hipócritas que cada vez que podían hablaban tan mal cuanto les era posible de sí mismos.
            Antonia lloraba. Esa tarde la muchacha de la casa, Bertha, le llevó un regalo por haber sacado buenas calificaciones, ese regalo era una revista que anhelaba desde hacía tiempo, que contaba historias fantásticas que sólo los inteligentes podían entender; Antonia, al recibirla, subió a enseñársela a Don Gastón, –¡Mira, mira, lo que me regaló Bertha!, es la revista que tú jamás pudiste comprarme.– Al momento, Don Gastón puso un gesto que jamás se había dibujado en su rostro, y cuando menos se dio cuenta Antonia, se la arrebató, –¡Bertha! ¿Cuántas veces tengo que repetirte que no le regales porquerías a Antonia? ¡¿Cuántas?!– Y sin más ni menos, Bertha, con la cabeza baja, respondió –Sí patrón, dispénseme.– Antonia no esperó ni un segundo más para subir corriendo a su recámara. Al llegar a ella, tras cerrar la puerta puso el seguro y se aventó a su cama llorando como nunca lo había hecho. Pero ¿qué tan importante era esa revista para ella, y por qué Don Gastón la odiaba tanto?
            Dos años atrás, Antonia era una niña feliz, soñadora, que tenía amigos con quienes pasar el tiempo, niñas que invitar a jugar muñecas, y era muy consentida por sus padres, Minerva y Santiago. Ellos tres formaban una familia llena de amor y cariño, diversiones y como en todas, exigencias. Minerva era escritora, de artículos para revistas sobre el planeta, el gobierno, la economía, entre otras cosas; Antonia le preguntó alguna vez por qué no escribía sobre hadas, princesas, seres fantásticos, y Minerva simplemente respondió: Te prometo que escribiré una revista para ti.
Al día siguiente Santiago saldría de viaje de negocios, muy importante, tanto  para él como para Minerva. Esa tarde, Minerva y Antonia salieron a comer juntas, luego fueron a tomar un helado y después al salón de belleza a hacerse un corte de cabello cada una. Al llegar de regreso a la casa, ya de noche, encontraron una nota negra bajo la puerta, que únicamente informaba el accidente del vuelo 633, desgraciadamente en el que viajaba Santiago. Decía que ningún pasajero había sobrevivido. El motivo del accidente, simplemente no se mencionaba.
Tiempo, mucho tiempo tardaron en superar esa tragedia. Fue más difícil para Antonia, ya que sólo era una niña de nueve años.
Minerva padecía de cáncer, esa maldita enfermedad que ataca a quien se le pone enfrente. Antonia lo sabía, pero lo que no sabía era los riesgos que traía el mal trato de la enfermedad, y ella como una pequeña, creía en todo lo que le decía su madre. Minerva vivió con esa enfermedad tres años, desde que Antonia tenía seis hasta que cumplió nueve. Tiempo después de la muerte de Santiago, conoció a un hombre que ella juraba que la amaría por el resto de su vida, su nombre era Gastón, un hombre agresivo, duro y guapo, trabajaba como chofer de una empresa de gran prestigio, la mejor y más grande del país, y de donde era escritora y comunicóloga Minerva; así fue como se conocieron.
Gastón era un hombre ambicioso y al enterarse del accidente de Santiago su objetivo era conquistar, o mejor dicho engañar, a Minerva para quedarse con toda su fortuna. Él sabía que tenía cáncer y aprovechó la situación para manipular a Antonia.
Vivieron juntos dos años. Gastón siempre fingió sus sentimientos con Minerva al igual que con Antonia; les llevaba dulces, flores, las invitaba al cine, a comer, al parque y hacían todo lo que a una familia le gustaría hacer el resto de su vida.
Los días fueron apagándose poco a poco, Minerva empeoraba, Gastón la sedaba con sustancias que no le habían sido recetadas, engañando a Antonia diciéndole que era medicamento para que descansara y durmiera, y que al despertar, se encontraría mucho mejor.
Bertha era la muchacha de la casa, llevaba años trabajando con la familia, era muy limpia, trabajadora, responsable y muy leal para hacer trabajos privados que le ordenaba Minerva, como depósitos de miles de pesos en el banco, mandar cheques a empresarios; y una muchacha honesta, cualidad que demostraba desde el momento en que Minerva le dejaba a cargo su joyero para limpiarlo, o sus zapatos caros, o por qué no, las tantas fragancias finas que le regalaba Santiago.
Una tarde de abril Minerva llamó a Bertha, pidió que subiera a su habitación, y ordenó hablar con ella a solas. Minerva le encomendó un sobre que contenía una carta dirigida a Antonia, una carta que decía: “Antonia, mi vida: eres una niña muy fuerte, me lo demuestras con el simple hecho de abrir esta carta y leerla después de enterarte de mi muerte, éste es un secreto sólo entre tu y yo. ¿Recuerdas la revista que te prometí?, te quise dar la sorpresa, ¡ya la escribí! Saldrá a la venta el mes de junio, no olvides comprarla, está dedicada a ti, pídele a Gastón que te la compre, él es un buen hombre y no te la negará, recuerda que siempre estarás en mi corazón, sé fuerte hija, sólo pasé a una mejor vida, a un nuevo paraíso. Te amo… tu mami.”
Minerva le pidió que por favor se la diera a Antonia después de enterarse de su muerte, ambas rompieron en llanto y con un breve suspiro, Minerva terminó su recorrido de  vida, parecía una mujer dormida, feliz y plena.
Esa tarde, para Bertha, fue la más amarga de todas. Faltaban solo minutos para que Antonia llegara del colegio, no tardaría en enterarse de lo sucedido en su ausencia. El tiempo se le hizo eterno, ya que no sabía cómo darle la noticia a Antonia, cuando de pronto se escuchó: ¡Mamá! ¡mami!, ¡Bertha! ¡Ya llegué! En ese mismo instante bajó Bertha a impedir que subiera, no se le ocurrió otra cosa, lo único que tenía en la mente era “¿Cómo le voy a decir?” hasta que de pronto pensó y dijo: Ann –así era como le llamaban de cariño– Antonia, tengo que darte una noticia, tienes que ser fuerte. Y Antonia asustada contestó: Pero ¿qué es lo que pasa, Bertha? me estás asustando. Bertha con lágrimas en los ojos solamente le dijo –Tu madre, acaba de morir.– Antonia gritó: ¿Qué? ¡Tengo que verla! ¿En dónde está? Subió corriendo a la habitación de su madre y al verla acostada se tiró a llorar sobre sus brazos suplicándole que regresara. Minerva tenía una sonrisa en su rostro, lo que le demostró a Antonia que se había ido feliz y sin sufrimiento alguno. Antonia comenzó a tranquilizarse, y tras un momento, Bertha se dio cuenta de que debía cumplir la última voluntad de Minerva: entregarle la carta.
–Ann, tu mamá me pidió que te diera algo.
–¿Cómo? ¿hablaste con ella? ¿Qué te dijo? ¡Bertha dime ya por favor!
–Tu mamá me pidió que te diera esto.
–¿Una carta? ¿Para mí?
Antonia rompió el sobre desesperada, era una niña muy inteligente, sabía leer perfectamente, y poco a poco, la enfermedad de su mamá la fue haciendo más fuerte. La abrió y comenzó a leerla detenidamente. Al término de unos instantes comenzó a llorar, su rostro reflejaba un gesto de desesperación, otro de tristeza, de angustia, otro de preocupación, pero sin embargo, en él también se reflejaba uno de alegría.
En ese momento, Antonia se prometió a sí misma y también a Bertha que conseguiría esa revista, ¡así fuera lo último que hiciera en la vida!
Así pasaron las cosas. Gastón, que ahora se había convertido en el patrón, pedía que lo trataran con respeto, que le llamaran Don Gastón. Su mejor amigo se llamaba Gregorio, a quien integró a la familia, y ordenaba también que lo llamara Tío. Antonia le pidió durante meses la revista, jamás le dijo de lo que se trataba, ni mucho menos quién la había escrito, aunque en verdad Gastón jamás le preguntó eso. ¡Ella sólo es una escuincla! –decía.
Días después, llegó la entrega de boletas del colegio, sacó muy buenas notas y la colocaron en el cuadro de honor. Gastón sólo se ocupaba de firmarla para asegurar su estancia en el mismo, pero jamás le importaba si acreditaba o no las materias.
Esa tarde, llegó Bertha con la revista, como premio por sus calificaciones, que por cierto terminó haciéndola pedazos Don Gastón.
Tras un rato de haber llorado Antonia, se levantó de su cama, y con decisión entró al baño a lavarse la cara, al terminar, se miró en el espejo y se dijo a sí misma –¡Te prometo que todos tus sueños se cumplirán algún día!- y así durmió esa noche.
El día siguiente era sábado, día que saldría a desayunar con Don Gastón y con el Tío Gregorio, como ya era costumbre. A Antonia le molestaba mucho que el tío fumara su pipa, ya que había ocasiones que le echaba el humo a propósito.
Esa mañana entró Bertha al cuarto de Antonia, y con un tenue empujón le dijo: Buenos días princesa, ¡despierta ya! tu padre te está esperando para pasar por el tío e irse a desayunar, y Antonia despertándose y con un confortable estirón sobre su cama respondió:         Bertha, ¿cuántas veces te tengo que decir que no digas que es mi padre? ¡Yo sólo tuve un padre! y su nombre era Santiago, ¡Santiago! Bertha, es un insulto para la vida que Gastón exista en ella –dijo con mucho desprecio y con un gesto de coraje que le duró mínimo un minuto.
Al poco rato entró al baño para echarse un regaderazo, al salir, abrió uno de los cajones de su buró, donde tenía una cajita, que Minerva usaba como joyero, sólo que Antonia no tenía joyas, sino los ahorritos que fue reuniendo poco a poco con sus diez pesos que le daban para comer en el colegio. Esas monedas las recolectaba, como ella le llamaba, desde aquel día que leyó la carta de su madre, y logró recolectar cien pesos.
–¡Antonia! ¡Antonia! –gritaba Don Gastón– ¡Se nos hace tarde para llegar con tu tío! – Y Antonia sólo respondió con un grito: ¡Ya voy! ¡No tardo!
En unos minutos Antonia bajó a la puerta con el bolsillo de su pantalón lleno de monedas de diez pesos.
Salieron de la casa y tomaron un taxi que los llevaría hasta la casa de Gregorio. En el camino sucedió algo extraño: Antonia vio un grupo de niñas vestidas como bailarinas. Ellas le sonrieron al verla pasar en el auto; rato después vio un niño paseando a su perro, uno de esos grandes que sobrepasan tu altura cuando se ponen de pie. Pero todo eso tenía algo de especial, ¡ésos eran sueños de Antonia!, ella siempre soñó con ser bailarina, pero Gastón jamás le quiso pagar una escuela de ballet, y siempre quiso una mascota, pero especialmente un perro grande, con el que pudiese jugar a la hora que quisiese.
Entonces recordó a su mamá, y la revista que ella había escrito, recordó haber visto la portada en el breve instante que pudo tenerla en sus manos, el título era “Los Sueños Fantásticos de una Princesa”, y entonces Antonia se preguntó: ¿Qué contendrá la revista? ¿Qué habrá escrito mi mamá? Todas esas preguntas hicieron que se le espantara el hambre, sólo calló y no mencionó nada de lo sucedido. Su corazón estaba agitado.
Al llegar a casa de Gregorio, bajó del auto a tomar un poco de aire mientras lo esperaban y luego se dirigieron hacia La Huerta, un restaurante que le encantaba a Don Gastón y al cual iba cada fin de semana. Antonia como cada sábado ya sabía a donde irían.
Antonia no quiso comer, rechazó los platos que le pusieron en frente, su pretexto fue: me siento mal, me duele la panza. Don Gastón furioso le respondió: ¡Pues ahora no comes en todo el día! Antonia comenzó a llorar, pero al pensar en su madre, todo lo malo se fue y le brotó un gesto de astucia.
Al terminar de comer Gastón y Gregorio, se levantaron de la mesa y se acercaron a la ventanilla donde debían pagar la cuenta, como siempre, haciéndose bolas por ver cómo se dividirían el monto. Antonia recordó que a una calle del restaurante había una señora vendiendo en un puesto de periódicos. Ella trataba de pensar rápidamente en un plan y aprovechando la situación en la que se encontraba Gastón le dijo: Voy al baño. Él no le hizo caso y Antonia nuevamente intentó: ¡Que voy al baño! Gastón sólo contestó: Date prisa, y siguió peleando con Gregorio.
Antonia cuidadosamente y casi caminando de puntitas, se aproximó a la puerta principal, y al ver que nadie se había dado cuenta de su maniobra, salió corriendo rumbo al puesto de periódicos, al llegar a él, le dijo a la señora: ¡Buenos días señora!, estoy buscando la revista “Los Sueños Fantásticos de una Princesa” ¿la tiene? La señora, viendo la cara de entusiasmo de Antonia con gran tristeza contestó: Lo siento niña, la última que quedaba se la llevaron hace un momento, si hubieses llegado antes… Antonia se puso muy triste y se sentó en la banquetita que se encontraba a un lado del puesto. Tan mal se sentía que ya no quería regresar con Don Gastón al restaurante. Pensaba: Ni les va a importar, pensarán que ya me fui a casa; es más, ni cuenta se van a dar. Y se quedó sentada por largo rato.
Poco tiempo después escuchó sonar una armónica, uno de esos instrumentos que al soplar crean bellos sonidos, y al voltear hacia el lugar de donde venía la música, vio a uno de esos hombres que viven en la calle, con ropas rotas, con la cara sucia, con zapatos rotos y viejos y que se pasan todo el tiempo pidiendo dinero para tener con qué vivir. Antonia no había tenido oportunidad de conocer a una persona así, ya que nunca salía, y cuando salía era de la casa al colegio y de regreso; y a desayunar cada sábado.
Se acercó cuidadosamente a donde se encontraba el señor, de unos cuarenta y cinco años, sacó una moneda de su bolsillo y la aventó al gorrito que tenía en el piso para obtener dinero por su música. El señor al ver que Antonia arrojó diez pesos, que para él era ya una fortuna, paró de tocar su instrumento y volteó a verla, ella se espantó y se alejó un poco. Él le dijo: No te espantes, sólo quiero darte las gracias, jamás una persona me había dado una moneda de diez pesos. Antonia se acercó, se sentó a un lado del señor y le preguntó: ¿Y usted por qué pide dinero? El señor simplemente sonrió. –¿De qué se ríe?, ¿dije algo chistoso?– El hombre sonrió una vez más y contestó: Sonrío porque me recuerdas a mi hija, tiene más o menos tu edad, la verdad es que ya no recuerdo. Antonia se quedó pensando como si tuviese miles de dudas en la cabeza y preguntó al señor: Oiga, ¿y usted sabe en dónde puedo encontrar otro puesto de periódicos?, necesito comprar una revista, pregunté en éste pero ya se le acabaron a la señora. El señor respondió: ¿Revista? ¿Sabes leer?, a mí me encantaría saber, hace un rato compré una revista para mi hija, pero la compré por los dibujos, y la verdad es que no sé ni qué dice. Antonia amablemente le propuso: Si quiere yo se la puedo leer ahorita, para que mínimo sepa qué le va a dar a su hija. Y con una sonrisa dibujada en su rostro contestó: ¿Harías eso por mí? ¡Gracias! Y rápidamente sacó la revista, que se encontraba en un morralito viejo de estambre. Antonia se asombró al ver que la revista que sacó el señor era la misma que escribió su mamá, la que estaba buscando. Ella se puso a llorar y el señor le preguntó: ¿Por qué lloras niña linda? De repente te pusiste triste, ¿qué pasa? Con lágrimas en los ojos ella respondió: La revista que tiene usted es la que he estado buscando, esa revista la escribió mi mamá, falleció hace dos meses. El señor amablemente le dijo: ¡Toma! –entregándole la revista.- No, gracias, désela a su hija, me imagino que va a ser una lindo detalle para ella. Pero el hombre insistió:
–¡Ten, te la regalo!, es como agradecimiento.
–¿Agradecimiento? pero ¿por qué?
–Porque jamás alguien me había tratado con tanta amabilidad, respeto y confianza como lo has hecho tú. ¡Toma! Es tuya.
En la cara de Antonia de reflejó un gesto de alegría y siguió llorando, pero ya no lágrimas de dolor, sino de felicidad, y tan grande fue que sacó todas las monedas de su bolsillo y las echó al gorrito del señor. Éste, sorprendido, se levantó y comenzó a brincar de felicidad. Antonia le dio las gracias con una gran sonrisa y se fue corriendo. El señor de tan contento que estaba comenzó a llorar y se dirigió hacia el puesto de tortas que se encontraba por ahí.
Pero ¿qué fue de Don Gastón? Antonia tenía la revista en sus manos, corrió hacia el restaurante a ver si aun se encontraban ahí, pues no habían pasado más de quince minutos y gran sorpresa se llevó al ver que seguían peleando ambos hombres, ya hasta se habían sentado para negociar. Antonia al verlos simplemente les dijo: Ya regresé ¿ya nos vamos? Poco tardaron Don Gastón y Gregorio, finalmente pagó la cuenta Gregorio y salieron camino a casa. Ni Don Gastón ni el Tío Gregorio se percataron del tiempo que tardó Antonia supuestamente en el baño.
Llegaron a casa y Antonia subió corriendo a su cuarto, puso el seguro y felizmente se recostó en su cama a leer su revista; la abrió cuidadosamente, el ritmo de los latidos de su corazón se aceleraba conforme pasaba las páginas, era como un  tamborileo en su pecho. Al pasar a la página número 11, que curiosamente era su edad, vio dibujos de estrellas, bailarinas, hadas, ángeles, etcétera, pero lo que le llamó la atención fue que había una silueta dibujada en la página, no se podía explicar para qué era, era la silueta de una bailarina. Al pasar a la siguiente página, se dio cuenta de que se repetía el número 11, y ahí se encontraba otra silueta, ésta sujetaba una larga correa que sostenía a un perro grande, pasó a la siguiente página y una vez más se repetía el número 11 en la parte inferior de la página, y ahí había una silueta más, pero ésta era aún más grande que las anteriores, ya que eran como tres cuerpos.
Antonia no se podía explicar eso. Se preguntaba: ¿Por qué mi mamá habrá dibujado esas siluetas? ¿Tendré que pegar algo? ¿Alguna foto? Antonia siguió pasando las páginas de la revista, ya la numeración era la correcta. La revista, como su mamá le había prometido, contenía historias fantásticas, de hadas, duendes y dragones, donde el personaje principal de todas las historias se llamaba Antonia. En unas era princesa, en otras una tierna campesina, en otras una heroína, y en muchas otras más una hermosa niña que vivía feliz con su familia.
            Por la emoción brotaron lágrimas de sus ojos, y al pasar a la última página de la revista se asombró aun más, ya que en el centro de ésta se encontraba un cuadro de papel reflejante, como si simulara un espejo mágico. Al caer en él una lágrima de Antonia, mostró un brillo asombroso, tal fue su destello que hizo que Antonia cerrara los ojos… tras unos momentos, Antonia desapareció. La revista solamente se cerró y quedó sobre la cama.
            Horas después, Bertha fue a llamar a Antonia: ¡Ann! ya es hora de comer. Al no recibir respuesta Bertha trató de abrir la puerta, pero Antonia había puesto el pasador. Bertha, desesperada, comenzó a gritar: ¡Antonia, abre la puerta, Antonia! Comenzó a forzar la puerta hasta que pudo abrir. Al entrar al cuarto, no había nadie, sólo se veía la revista sobre la cama.
            Bertha se acercó y la comenzó a hojear. Se dio cuenta de que era la misma revista que ella le había regalado, al llegar a la página 11 Bertha se asombró de tal manera que dejó caer la revista; en ella se encontraba Antonia vestida de bailarina, al darse cuenta Bertha, tomó nuevamente la revista y siguió pasando las hojas. Al pasar a la siguiente página, estaba una vez más, pero ahora tomando la correa de un gran perro, como el que tanto soñó, y al pasar a la siguiente, a la tercera con el número 11, estaba la foto de Santiago, Antonia y Minerva, abrazados y con una gran sonrisa. Antonia se veía feliz, al ver que todos sus sueños finalmente se habían cumplido.

Al sacarlo de mis archivos más viejos y releerlo para compartirlo con ustedes, recordé lo bello que es volar
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